No hay dilema, se ejecuta
El mensajero por el mensaje
Conclusiones predecibles
Y escribí tantas veces tu nombre
Con murmullos en la piel
Te entregué la melodía idónea
En cada instante que vivimos
De estos ojos te robaste las estrellas
Constelaciones enteras
Por la humedad de tu boca
Hablaron mis labios
Tus latidos al ritmo de los míos
Sin embargo… me condenas
Perdóname
Nunca dije “te amo”
Es cierto











4 luces:
Gracias por la visita y el comentario, saluditos
Gonzalo
"Los sueños se hacen a mano y sin permiso"
Bello poema. Me ha gustado conocer tu blog.
Un saludo,
Oceano
Ciertamente...
Increíblemente hermoso!!!
El universo de los ojos
nunca se apaga.
Tu poesía deja marcas en la piel...
Te envío mi abrazo.
Dani..
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