martes, 8 de marzo de 2011

Tarde de Café




Ella dijo en forma intempestiva-Quisiera estar ya muerta y en el "cajón"
Sin sorprenderme, la miré a los ojos
-Pero tú eres claustrofóbica- musité
¿Y qué?- suspiró- He dicho muerta, no viva
-Pero tú no sabes, ni yo- dije -que sucede una vez que morimos, tal vez conservamos sensibilidad, o conciencia
Molesta, ella argumenta -¡Entonces ya no estaría muerta!.. Ni viva... ¿Que no es obvio, qué sería entonces?
-Indudablemente un "zombi" - respondí, dando un pequeño sorbo-
¡Que desagradable sería! -dice, y de pronto se ríe
Y yo también me río, pero conmigo misma, ya logré sacarla un poco de sus casillas... y traerla de regreso al mundo de los vivos al menos en lo que degustamos el café

2 comentarios:

Jorge Arce dijo...

Y así atravesamos una y otra vez los límites y las fronteras mientras ensayamos la vida.

Un beso

Clarice Baricco dijo...

Y tanto zombie que habita entre nosotros.
Me da gusto tu regreso, ya te extrañaba.
Abrazos preciosa.
G