domingo, 22 de marzo de 2009

Cardinal


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Mira atentamente hacia el norte, quizás sesgues un poco la cabeza hacia el oeste. Ahí estoy, permanezco, aún con la distancia, de aquí a la vuelta de la tierra, mis brazos no se rinden saben que pueden alcanzarte.

Miro atentamente hacia el sur, quizás giro un poco la cabeza hacia el este. Sé que estas ahí, y aun con la distancia, de aquí a las estrellas, sé que tus brazos no claudican, saben que pueden estrecharme.

Así tú y yo. Tan distantes. Tan de amor. Tan cardinales. No mapas, no astrolabios no brújulas no sextantes. Solo puntos que se pierden en el horizonte y la certeza de que existes. Y el sentir que yo existo, y que por el momento eso es suficiente.

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