lunes, 6 de julio de 2009

Paladín


El espejo donde me veo a mi misma, con todas mis virtudes y todos mis defectos, la piel que me envuelve curtida en su sabor y el mío, la textura y mi tacto, las manos que de tanto recorrerme ya son parte de esta geografía. Tan esencial a mí, tan cerca, tanto, que me es difícil encontrarle y detener este galope a base de contemplaciones objetivas. Tú, mi coeur duo, que no llevas mas arma que la sonrisa cínica y la lengua viperina, endeble camuflaje de un alma templada en lo infinito. Combatiente que no parece entender de rosas ni de atardeceres, a cuantos han atravesado sus frases como espadas a nombre de éste romántico delirio. Mientras más fuerte seas, mas soy yo capaz de derribar al guerrero de su cabalgadura y reducirlo a dimensiones menos etéreas, más humanas, más definidas, le contemplo con la más indiferente de las miradas y descubro que sencillamente vuelvo a enamorarme. Yo, soy tu estandarte, caballero, y tú, mi paladín.



13 comentarios:

Mey dijo...

Hermosa la parte final.

Me ha recordado todo esto a la película de "destino de caballero". No se si la conoceras pero la dama le pide al caballero qe si qiere demostrarle su amor, pierda en la justa. Él despues de farfullar, lo hace.

Total, acaba venciendo antes una mujer a un hombre qe una lucha jejej

bss ;)

Ofelia B.G. dijo...

Me gusta, nossotras somos capaces de derribar esas fuerzas y encontrar el lado mas humano, en nuestra pareja e incluso en nosotras mismas.

Saludos, buen dia.
:)

Clarice Baricco dijo...

Siempre me parece valiente cuando una mujer se ve ante el espejo interior. Nada fácil pero tan necesario.

Besos linda.

Wilhemina Queen dijo...

¡qué fuerte! me ha encantado Dinora.
Te debo mil visitas más o menos, pero iré poniéndome al día poco a poco.
Mil besossssssssssssssssss!

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

Dentro de lo que entiendo...hay ocasiones en que necesitamos ponernos la fiera armadura para no exponer la nobleza ante la rudeza; al fuego hay que combatirlo con el fuego, ¿no?

Saludos afectuosos, de corazón.

Dinora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dinora dijo...

Gracias por sus amables comentarios, este escrito pretendía ser sencillo pero creo que lo compliqué de más, pues en realidad hablo de otra persona, de un paladín tan cercano a mí que lo confundo conmigo misma.

Saludos!

without dijo...

El paladín siempre seguirá ese estandarte.

Besos

Nacho Carreras dijo...

Los paladines han de seguir los estandartes.
saludos.

✈ĘɭĭZ∂™ τσdσs lσs Dεяεcнσs яεsεяvαdσs cσρчяιgнτ dijo...

Como siempre escritos a tu altura!

juan de la chingada dijo...

¿Hablas del paladín de Ciudad Gótica?

¿Tu eres su Gatubela?

Como sea, en vez de reducir al guerrero a dimensiones menos etéreas y mas humanas, mejor hazlo picadillo al jijo de su maldormir. Que sufra el canalla...

Daniel dijo...

Un hermoso escrito
lleno de grandeza.

Te dejo mi abrazo.
Dani..

Catalina Zentner dijo...

Con un aire de misterio y delicadeza, planteas este texto que logra su cometido: enganchar al lector.

Abrazos,