sábado, 6 de septiembre de 2008

La Llamada

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Hoy es tu día, y estos dedos tocan a marcha en el filo de la mesa del teléfono, La Llamada contiene letras enormes que frenan mis ansias. Ha pasado ya tiempo desde la última vez que escuche tu voz, y más aun desde la primera vez que nos vimos. Momentos, navajas de doble filo con las que medito haciendo malabares. Pensar que no soy yo quien en este instante se ilumina con tu cara radiante, ni son estas manos inquietas las que recorren a roces la arena de tu piel.

Que extraño dudar cuando decimos que existe tanta confianza, tanta complicidad, tanto afecto… un momento me confiesa, y me convierto en un invitado de mas en esta fiesta, porque cierro los ojos y veo a este alguien mas que escarba en mi animo y a aquel alguien mas quien te aprisiona en sus abrazos y no hay nada que hacer al respecto.

Momentos, tan etéreos y fugaces, un abrir y cerrar de ojos, permitirse a uno mismo levantar un auricular y al final decir No, no es hacer esta llamada lo que buscan mis deseos, y me repito lo mismo en lo mis dedos presionan sin prisa los botones mientras se entreabren mis labios, sorbiendo ese aliento indispensable para el primer saludo.
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