jueves, 31 de enero de 2008

Emoción

Infectious Smile by *Marinshe



¡Si!, ¡Dame el sol! ¿Donde firmo para que sean mías las estrellas? ¡Sigue! otórgame los mares y la grandeza de la tierra... ¡Adoro tu emoción!, esa luz en tus ojos que todo alcanza y penetra, esas manos que tiemblan y buscan mi equilibrio, el momento justo, el instante exacto: Tú. Poseído por ese demonio brillante que te hace danzar como arlequín, logras que tu risa me eleve al cielo, cuanta alegría expresas, tantas cosas que quieres entregarme, cuantos besos quieres robarte, tantos abrazos que me atrapan, osas levantarme y no soy cometa, pero siento que floto en el aire... Esa emoción tan tuya, tan merecida, momentos de triunfos, y… Solo sonrío, sé que nada debo creerte ni sentir que me pertenece, porque te irás, y regresarás circunspecto y callado, perfeccionista y ecuánime, serás de nuevo el de siempre y esta será otra historia, y entonces me guardaré el secreto una vez mas, esperaré paciente la siguiente emoción, la siguiente descarga de energía, la siguiente locura que me renueve el alma... y la vida.

sábado, 26 de enero de 2008

Impaciencia

Las palabras que jamás te he dicho
Siguen guardadas aquí
Y tú, que estas y no estas
Como siempre no es el momento

Las miradas que jamás he cruzado
Siguen haciendo brillar mis ojos
Y tú, que vienes y te vas
Para no variar se nos pasa el tiempo

Los abrazos que jamás te he dado
Siguen adheridos a mis huesos
Y tú, que apareces y te evaporas
Así quedo yo, rumiando en el silencio

Tantas cosas en espera, contenidas
Caricias ardientes que se me escapan
A intervalos impacientes
¡Y tú, que tardas tanto!

No me queda más que esperarte…

Impaciencia en Vorem.com

lunes, 21 de enero de 2008

Tus Letras


Estoy aquí, paladeando el sabor agridulce, casi amargo, de tus letras, viviendo de párrafo a párrafo y de verso a verso los retazos de tu historia. ¡Cuanto expresas en cada palabra!, palabras que forman frases que no son mías ni son para mi. Sin embargo, continúo. Te leo. Aquí sigo. Pruebo a sorbos tu genialidad y recibo un beso de tinta de tu locura. Todo esto lo he vivido junto contigo, recuerdo cada parte por haberla leído mil veces aunque te diga solo un par de palabras cuando me preguntas. Sé. Conozco tus secretos. Eres tan Tú en todo lo escrito que por momentos olvido que todo inexorable avanza al pasado. He vuelto aquí a reencontrarme contigo, con la persona que eras antes y con la persona que eres ahora, quizás encuentre el parecido. Y a pesar de que presumo de conocerte bien, cada que leo las mismas oraciones me surgen nuevas preguntas, nuevas caras de dudas sobre rostros viejos. Y a pesar de que sostengo de hoy tener los pies en el suelo, sonrío. Aun sigo, navegando a la deriva, perdida, en el mar azul intenso de estas tus letras.

jueves, 10 de enero de 2008

Confidente


Yo solo escucho
Yo solo respondo
No doy soluciones
Yo solo diserto

Yo no soy consejero
Yo no soy adivino
No saco conejos del sombrero
Yo solo estoy contigo

Yo solo observo
No interpretes mi silencio
No hay regla en mis palabras
Ni ases debajo de la manga

Y después de aclarar esto
Yo quiero seguir siendo
Por azar o por designio
Ésa a quien confías tus secretos

Confidente en Vorem.com

miércoles, 2 de enero de 2008

Déjame

Anoche llovia by Elfic

Diavolo, mi amigo,
estos tus versos inspiran,
y me murmuran secretos,
quizás inconfesables.
Déjame un beso,
un beso inmenso, como de la talla del universo
déjame un beso travieso, para aumentar el suspenso
para quererte, para soñarte y arder por dentro,
déjame un beso, para llenar el hueco que dejas hasta tu regreso.

Déjame una caricia,
una caricia, con un poquito de malicia
una caricia que siempre es una delicia,
tierna, sabrosa, dulce, peligrosa,
déjame una caricia, para llenar ese espacio que dejas hasta tu regreso.

Déjame una mirada,
una mirada hechizada, que refleje el destello de tus ojos bellos,
una mirada, que brille como un millón de soles,
y encienda en mi alma, la llama del amor y la pasión,
simplemente te pido eso, una mirada,
que ilumine la penumbra que dejas hasta tu regreso.

Déjame un recuerdo,
el recuerdo de tu compañía, que la deseo noche y día,
una fragancia, un mecho de tu pelo, una sonrisa,
un recuerdo aunque sea perverso, o simplemente obséquiame un verso,
que me acompañe, durante la ausencia que dejas hasta tu regreso.